Acumuladores existentes con problemas de corrosión

Es muy habitual que los grandes acumuladores de agua caliente sanitaria (ACS) sufran ataques de corrosión que originan perforaciones, fugas, coloración del agua, atascos en la red causados por el óxido o los revestimientos despegados, problemas de legionella, etc.

Ante un problema de corrosión en un acumulador de agua caliente sanitaria es habitual que los técnicos que tienen que hacerle frente no conozcan todas las soluciones posibles y no dispongan de información suficiente para tomar la mejor decisión.

A continuación resumiremos las posibles actuaciones que se le plantean:

  1.  Sustituir los acumuladores existentes por unos nuevos, con lo que si no tomamos las medidas de prevención necesarias es muy posible que se repitan los problemas de corrosión.
  2.  Aplicar un nuevo revestimiento interior, solución temporal que nos garantiza que se repetirá el problema en un plazo de entre uno y tres años.
  3. Instalar un sistema correcto y eficiente de protección catódica, única solución que nos garantiza que no se repetirán los problemas de corrosión en los acumuladores.

Sustituir los actuales acumuladores ACS por unos nuevos

Lo primero que nos pasa por la cabeza cuando tenemos corrosión en los acumuladores de agua caliente de nuestra instalación es sustituirlo por uno nuevo y así acabar con el problema definitivamente, pero normalmente los problemas de corrosión se repiten, ya que las condiciones para los nuevos acumuladores son las mismas que para los que han sufrido corrosión.

Una de las alternativas que se plantean muchos técnicos y responsables de mantenimiento es instalar acumuladores de acero inoxidable, pero el comportamiento de los inoxidables frente a la corrosión en aguas con cloruros y altas temperaturas como las de los choques térmicos no hace honor a su nombre, así que es habitual sufrir ataques importantes y muy rápidos en toda la cuenca mediterránea, en las islas, tanto las Baleares como las Canarias, e incluso en la zona de Madrid y en el Norte de España, donde las aguas tienen menos cloruros.

En muchas ocasiones las salas de máquinas están en lugares inaccesibles, por lo que para sustituir los acumuladores se tienen que hacer obras, tirar paredes o contratar grandes grúas, lo cual dificulta y encarece la adquisición de acumuladores nuevos.

Una alternativa con todas las garantías pero con un coste bastante elevado es sustituir los acumuladores con corrosión por unos nuevos e instalar la protección catódica Guldager para evitar que se repitan los problemas de corrosión.

Aplicar un nuevo revestimiento epoxídico

La opción más económica y que visualmente queda mejor es aplicar un nuevo revestimiento interior a base de pinturas epoxy.

Esta solución es temporal y no evita que se reproduzcan los problemas de corrosión al cabo de 1 o 2 años, por lo que, a no ser que pensemos solamente en el coste y en el corto plazo no es una alternativa buena, a pesar de que es de las más habituales.

Hay que destacar que para aplicar correctamente un nuevo revestimiento interior es necesario arenar o granallar el acero y aplicar tres capas de pintura, por lo que tenemos el acumulador al menos 3 semanas fuera de servicio.

Rehabilitar los acumuladores e instalar un sistema de protección catódica correcto

Si duda la mejor alternativa para evitar la corrosión interior de los acumuladores es la protección catódica Guldager (cumpliendo la Norma UNE-EN 12499) y, en la mayoría de los casos se puede instalar en los acumuladores donde se han iniciado los problemas de corrosión.

El sistema de protección catódica detiene los procesos de corrosión, por lo que después de hacer una prueba de presión para garantizar la resistencia mecánica del depósito procedemos a realizar unas pequeñas modificaciones en el acumulador, limpiar el interior, aplicar un revestimiento a base de cemento e instalamos nuestro sistema de protección catódica.

De esta manera se puede obtener garantía indefinida contra la corrosión interior y olvidarse de los problemas que genera, teniendo el depósito fuera de servicio entre 24 y 48 horas.